Aun recuerdo como si fuera ayer, la constante curiosidad por saber como funcionan las cosas que tuve en mi infancia y el sin fin de juguetes desarmados e hibridados con otros que fueron mis primeras creaciones casi al estilo de frankenstein, y como a partir de la imaginación que tenia de niño me inventaba historia con estos híbridos lúdicos.
Jamas tuve un lego o un armatodo que pudiera nutrir ese gusto por construir cosas nuevas, siempre tomaba los juguetes mecánicos que tenia y los reutilizaba para crear a partir de sus piezas, fue un ejercicio que no considere que fuera a guiar mi decisión de vida de entrar a estudiar diseño industrial, simplemente fue diversión juvenil. Asimismo el amor por los carros llego cuando tenia 8 años y jugué por primera vez Need for speed II, un juego de carreras de super autos bastante antiguo y un referente del genero de Arcade Racing, en esa época era difícil conectarse a Internet, solamente existia la conexión por teléfono con lo cual era muy difícil que un niño de 8 años encontrara gran cantidad de información sobre vehículos (apenas se empezaba a usar google en el 98), mas allá de lo que encontraba en los vídeo juegos, por otra parte, ese juego me introdujo gran cantidad de marcas y vehículos remembrables como lo fue. el Ferrari F50 un bólido en su época y a su vez el Mclaren F1 que era el vehículo de producción mas rápido del mundo por aquel entonces. De un momento a otro llego Gran Turismo un simulador de carreras lanzado para la consola Playstation. este contaba con una mayor cantidad de vehículos incluyendo vehículos de carreras provenientes del Japón, y pequeña información sobre los mismo, y a su vez la capacidad de generar modificaciones, que hicieron que me enamorara de todo lo que tuviera que ver con el automovilismo. Por esta razón empece a dibujar mis propios vehículos inspirados claro esta, en los vehículos deportivos japoneses; en especial en el Mitsubishi Lancer Evolution III. Aun que en su mayoría los vehículos que dibujaba utilizaban una especie de perspectiva de 3/4 caballera, eran algo ortogonales, algo entendible para un niño de 8 años que sin saberlo ya estaba utilizando principios de perspectiva.

Por otra parte cuando cumplí 13 años y empezaron a salir al aire por Discovery Channel los distintos programas referentes al tuning y el desarrollo de vehículos personalizados, me llamo la atención en especial el programa donde aparecía Chip Foose Overhauling,
en el cual todo el desarrollo de un vehiculo se llevaba acabo a partir de un render analogo del mismo e iba mostrando el proceso de fabricación para llegar al resultado del render. en ese momento supe que quería ser diseñador de automóviles.
En algún momento pensé que para ser diseñador de vehículos necesitabas estudiar ingeniería, por lo cual me había mentalizado estudiar ingeniería industrial, pero gracias a un par de primos supe lo que era el Diseño industrial y lo que se podría hacer en esa carrera. Aun que lastimosamente supe esto muy tarde, había llegado a cursar un semestre de ingeniería industrial, por otra parte, cada día veo como la carrera de diseño industrial me acerca mas a mi meta de ser un diseñador de transporte, y de como la curiosidad que tuve en mi infancia de desarmar todo para entenderlo mejor me ayudo a tener una perspectiva diferente sobre el funcionamiento de las cosas. Realmente en el transcurso que he tenido en la carrera no he encontrado ningún motivo que me haga pensar de manera distinta sobre la carrera ya sea por complejidad académica, la verdad no la he sentido en toda la carrera con lo cual siento cada día mas que el diseño industrial es mi profesión.
En el transcurso de lo anteriormente dicho, las capacidades que he logrado aprender en el transcurso de los años con el fin de cumplir mi meta, han logrado que obtenga por iniciativa propia distintos conocimientos que normalmente no se ve en el diseño industrial, con el fin de enfocarme hacia el diseño de transporte, doy gracias de eso a que siempre me ha gustado aprender de manera autónoma temas que aveces se ven muy por encima en la universidad, y que gracias a esos conocimientos ya halla podido desarrollar por mi cuenta 3 vehículos aumentando el nivel de complejidad de cada proyecto hasta llegar a propuestas de diseño exterior que solo necesitan el proceso de ingeniera de producto para poder ser factibles.

